Las políticas de la ciudad deben ser entendidas como aquellas que abordan asuntos relacionados con un sector o territorio específico, la ciudad o una parte de ella. Sin embargo, si éstas se entienden dentro del marco del derecho a la ciudad, se convierten en políticas que van más allá de la idea de la ciudad como un problema territorial o funcional. Se convierten entonces, en políticas que atienden una realidad compleja, que abordan factores tanto territoriales y funcionales como éticos y humanos. Las políticas de ciudad entonces, deben apuntar hacia esa realidad de creación humana, que es compleja y que por tanto está siempre en construcción.